Técnica de estudio
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como concentrarse para estudiar oposiciones

Cómo concentrarse para estudiar oposiciones

¿Estás estudiando o planeas hacerlo para opositar? En esta guía hablaremos en detalle acerca de cómo concentrarse para estudiar oposiciones.

Es importante hablar de algo que no es concretamente tu proceso de estudio, pero que está íntimamente relacionado con él: cómo gestionar los momentos difíciles de tu vida mientras opositas. 

Porque, ya habrás notado que, mientras tú opositas, la vida sigue. No se puede dar al pause y retomarla cuando apruebes.

Ella tiene la mala costumbre de no parar: tu vida social, familiar, profesional, emocional, sentimental, tus procesos vitales… todo se mueve. Puedes tener la suerte de que los astros se alineen y reine la calma a tu alrededor, pero puede no ocurrir.

Es muy difícil aislar totalmente el estudio de la oposición del resto de parcelas de nuestra vida. 

No decimos que se deba evitar o escapar de lo que ocurre en tu vida y que es importante para ti; si no que debemos aprender a focalizar y mantener la concentración. Estás invirtiendo mucho tiempo y esfuerzo en esto, ponlo en valor. 

Cuanto mayor sea tu capacidad para mantener la concentración, a pesar de los avatares de la vida, mayor será la calidad de tu estudio. Es más, diría que es fundamental para conseguir cualquier tipo de meta que te propongas con éxito.

Permite distinguir lo importante de lo superfluo, además de facilitarte retomar tus objetivos personales ante cualquier adversidad en el menor tiempo posible. 

La buena noticia es que esta habilidad puede aprenderse, desarrollarse y fortalecerse durante toda nuestra vida. Si a ello le sumas constancia y mucha organización, te resultará mucho menos costoso afrontar este duro camino.

Ahora bien ¿Qué puedes hacer cuando aparezcan estos momentos de intensidad emocional? 

  1. Para: dedícale un espacio a lo que sea que está ocurriendo en tu vida; de nada sirve pasar horas sentada o sentado frente al temario si tu mente está en otro sitio. Así que en lugar de preocuparte, ocúpate, resuelve lo que necesites para estar en paz, tómate el tiempo que sea necesario y después vuelve.
  1. Comparte: Hay personas que lo que mejor les funciona es compartir, desahogarte con alguien de confianza, si es tu caso, hazlo; busca un espacio en el que poder hablar, y saca de tu cabeza lo que no te deja continuar. Una buena conversación de teléfono en el momento adecuado es un buen remedio.
  1. Actúa: si tus emociones te están diciendo que deberías estar en otro sitio en lugar de estudiando, escúchalas. Tal vez puedas hacer un paréntesis, dejar en stand by una tarde, un día, o dos semanas de estudio… estar donde crees que debes estar y volver para seguir donde lo habías dejado, sin pensamientos que te puedan distraer, o al menos que los pensamientos nos sean incontrolables. 

Si tienes esto claro, y lo incorporas a tu día a día podrás enfrentarte a los momentos de estrés que vayan surgiendo (que surgirán), sin perderte en el camino. Por supuesto, no todo tiene el mismo impacto emocional y pueden ocurrir cosas que necesiten que estés ahí al 100% el tiempo que haga falta y así debe ser.

Yo he estado donde tú estás y me he enfrentado a momentos duros mientras estudiaba mi oposición. Ahora  puedo ver que me ayudó mucho esa capacidad para focalizar y retomar el control tras momentos de estrés. Por eso, estoy segura de que tú también podrás.

Trucos para aumentar la concentración mientras opositas

Te propongo un ejercicio de imaginación que quizás, te suene familiar: 

⏰ Suena el despertador, te levantas con toda la energía del mundo, preparas tus apuntes, rotuladores, todo el material, te sientas a estudiar y…  cri-cri, cri-cri 🦗 ¡Sorpresa! ¿Dónde está la concentración?

No eres capaz de leer más de 30 minutos seguidos, te quedas en el mismo párrafo una eternidad, cualquier mínimo ruido te distrae, de repente sientes la necesidad de llamar a ese amigo al que hace mil años que no ves, empiezas a pensar en la lista de la compra, se te van los minutos mirando por la ventana, te vas a hacer un café para estudiar mejor… y suma y sigue.

Y a la falta de concentración se le une la sensación de culpa y la ansiedad por sentir que vas a perder un día de estudio, y va pasando el tiempo, entras en  un bucle cargado de pensamientos negativos:

“Voy a suspender” , “estoy perdiendo mucho tiempo”, “no sirvo para esto”… y pasa la mañana. Y ya por la tarde a la falta de concentración, se le une la falta de motivación y el agobio. Y el bucle.

✋🏻❌¡PARA!❌ ¡SAL DE AHÍ! ❌✋🏻

Cuando te encuentres en esta situación lo peor que puedes hacer es no parar y seguir perdiendo cada vez más tiempo. Puede parecer difícil, pero la capacidad de concentración se puede entrenar y mejorar con determinados hábitos que la facilitan.

Te dejo por aquí algunos hábitos que a mí me ayudaron a aumentar mi concentración: 

  • Empezar el día revisando los objetivos de esa jornada, revisa agenda y planificación y visualiza sólo lo que te corresponde hacer hoy.
  • Establecer un tiempo limitado pero realista para cada una de las tareas de estudio, distinguiendo turnos de mañana, tarde y noche si lo haces. Esto ayuda a focalizar la atención y a centrarte en alcanzar el objetivo que te has propuesto.
  • Cronometrar las horas de estudio que quieres hacer cada día y ponerte mini objetivos de horas.
  • Uso de tapones (recomiendo los de esponja, son muy baratos) o cascos de los que aíslan del sonido externo (más caros y aparatosos pero asequibles y funcionales).
  • Utilizar aplicaciones de móvil para restringir el acceso al mismo durante un tiempo limitado. O directamente dejar el móvil en casa, si vas a la biblioteca, o en el baño en modo avión, si estudias en casa. 
  • Sonidos ASMR de la naturaleza como música de ambiente: lluvia, viento suave en el bosque, mar, etc. También hay fondos de pantalla de YouTube con chimeneas, peceras, fondo de mar, etc. que pueden ayudar a mantenerte concentrad@ y acompañad@.
  • Utilizar salas de estudio comunes online tipo Gooroomee o Studywithme. Puede que te ayude a no sentir tanta soledad y comprometerte con otros opositores a estudiar determinado tiempo sin distraerse.
  • Determinados olores agradables como los procedentes de algunas velas aromáticas.
  • Pasear por la habitación o por el pasillo mientras lees, memorizas o cantas un tema. Esta actividad ayuda a algunas personas a activarse cognitivamente y a focalizarse mejor.
  • Realizar respiraciones profundas con los ojos cerrados. Puede ayudar cuando sentimos cierta angustia por no poder concentrarnos (la exhalación debe de durar el doble de tiempo que la inhalación, por ejemplo, 2 segundos inhalar y 4 exhalar).
  • Ejercicios de agilidad mental. Invertir unos minutos en realizar actividades como un sudoku, encontrar las diferencias entre dos imágenes o hacer cuentas sencillas (por ejemplo, empezar en el número 100 y restar de tres en tres, o de seis en seis, hasta llegar a 0).

Antes de poner en práctica estos consejos, piensa si tu falta de concentración puede estar relacionada con el cansancio; si es así, escúchate y descansa. A veces es necesario dar un paso atrás para coger impulso.           

Recuerda: “Aunque la mente nos traslade a miles de pensamientos, somos nosotros los que decidimos si queremos ir a ese lugar o no”.

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