Planificación
Compartir:
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Planifica desde el día 1

Aprobar una oposición, sea cual sea el grado de dificultad, no suele ser cuestión de suerte. Aprobar una oposición es la consecuencia de manejar de forma óptima algunas variables.

Lo primero que debes hacer, es transformar tu forma de pensar y de hacer si no están enfocadas a tu plaza. Te enfrentas a un reto de una complejidad diferente y requiere un abordaje diferente.

 ¿Cómo se hace esto?. Te recomiendo que antes de ponerte a estudiar, visualices la ruta, de principio a fin, que debes seguir para llegar a tu objetivo: plan diario, semanal y mensual, lo que vas a necesitar en ese camino, espacio, material, preparador, descanso, vida social, gastos mínimos, biblioteca o casa, si irás o no a la boda de tu primo, etc. Así tenemos una hoja de ruta aproximada que nos orienta y con algunas decisiones tomadas.

Piensa además el tiempo que puedes tardar en aprobar, según la complejidad de la oposición. Y anticípate a las dificultades que te puedes encontrar, si este tiempo es largo. Piensa en los recursos que tienes, o podrías tener, para superarlas, para que no haya imprevistos sin solución que te hagan abandonar tu sueño a mitad de camino.

Debes incorporar hábitos de planificación diarios, semanales y mensuales. Dedica, al menos, 5 minutos al final de la jornada para organizar lo que estudiarás el día siguiente. Te recomiendo tener una planificación semanal, al menos de los próximos 3 meses, incluyendo semanas alternas dedicadas a repasar lo estudiado previamente, para que sepas exactamente cuándo dominarás la mayor parte del temario y las vueltas que puedes dar. Así además, a primera hora del día que tenemos en máximo de energía, no la gastarás en decidir qué estudias ese día, porque ya lo tienes pensado de ayer.

Estudiar una oposición no puede ser un camino de incertidumbre ni de inseguridad. Existe un modo de estudiar que te asegura llegar a tu convocatoria con el máximo nivel de preparación y con la actitud y energía necesarias para afrontarla con la mayor probabilidad de éxito. Así que, si no tienes una estrategia, la necesitas ya.

Compartir:
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Suscríbete a
nuestro blog

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *