Descansos
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No olvides todo lo que no es opositar.

Puede ocurrir mientras opositas que, focalices tanto en estudiar, el examen y todo lo que ello implica que, poco a poco, vayas desatendiendo otros aspectos de tu vida. Me refiero a cuestiones como la alimentación, la pareja, la vida social, la salud, los amigos o tú misma.

Es cierto, que es inevitable sacrificar tiempo que antes dedicabas a otras cosas, para estudiar, que no puedes mantener la misma vida social que antes o que el tiempo con tu pareja se puede ver reducido, pero no por ello debes dejar de cuidar estos aspectos. ¿Le tendrás que dedicar menos tiempo? Sí. Pero no abandones por completo todo lo que antes era tu vida, ni lo dejes de cuidar. A la larga, te puede pasar factura y hacerte sentir mal.

Igual que no podríamos entender que un amigo, porque le cambiaran las circunstancias, nos dejara de llamar de la noche a la mañana y desapareciera del mapa, la gente no va a entender que lo hagas tú. Tus amigos y familia se merecen que le expliques por qué vas a estar más ausente o no podrán contar contigo para salir todos los sábados a partir de ahora. Pero eso no implica, que no puedas llamar de vez en cuando, quedar una vez al mes o mandar un mensajito para ver qué tal van sus cosas.

Del mismo modo ocurre con tu pareja. Eres tú quien ha decidido opositar y quien debe asumir lo que ello conlleva. No sería justo que, además de quitar mucho tiempo a la pareja para compartir momentos de ocio, dejar de hacer viajes, asistir a eventos juntos, etc., les devolvamos cada día mal humor, estemos irritables o les hagamos sentir mal por no entender nuestra situación. Las parejas también están pagando el precio de tú oposición, así que sería honesto comprenderlas antes de pedir comprensión.

La familia es otro pilar fundamental que nos va a ayudar y no podemos abandonar o sentir que están en nuestra contra. No les juzgues porque no lleguen a comprender la dificultad del proceso de oposición, seguramente no lo harán nunca. Es probable que no acierten con su forma de animarte: o bien por exceso de optimismo y confianza en ti y en que aprobarás, o todo lo contrario, por falta de ánimos recordándote que lo de aprobar una oposición es prácticamente imposible para alguien como tú. No lo tengas en cuenta, no tienen mala intención, simplemente no saben de la dificultad y complejidad de este proceso. Agradece lo que sí te dan: desde su amor incondicional, sea cual sea el resultado, hasta apoyo logístico quizás con tuppers, comida a mesa puesta todos los días o sostén económico.

Y por último, y en otro orden de cosas al margen de la vida social, no te olvides de cuidar lo que comes, nada de comida de supervivencia. Aliméntate bien, de forma equilibrada, bebe mucha agua, modera el café, lleva tentempiés a la biblioteca (frutos secos, frutas, etc.). Cuida la postura corporal mientras estudias, compra una silla de escritorio si es necesario, regálate una sesión de fisioterapia de vez en cuando, haz deporte si te hace sentir bien, ponte guapa para ir a la biblioteca y échate perfume, aunque sea para estar en casa.

Opositar requiere mucho esfuerzo durante bastante tiempo y es importante aprender a mantener el equilibrio entre todas las áreas de tu vida para estar en paz con todas ellas.

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