Descansos
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Cuídate mientras opositas 

La gran Lola Flores lo dijo una vez “ Se puede hacer de todo en esta vida, pero con método” y tras una disertación maravillosa sobre cómo disfrutar de nuestra existencia, apostilla “ Hay que cuidarse”. 

No se tú, pero yo no  puedo estar más de acuerdo con Lola, no hemos venido a este mundo a sufrir,  así que nuestras decisiones no deberían convertirse en un calvario. Si vivimos nuestro proceso de oposiciones como un via crucis, levantarse cada mañana para estudiar nos va a resultar muy difícil, y es muy probable que nos convirtamos en personas…“ difíciles de tratar” ( dejémoslo ahí ) .

Sé que no es un camino fácil, así que te propongo tres pilares en los que apoyarte mientras estudias, para que, aunque a veces flojees, no llegues a caerte del todo. 

MÉTODO

AUTOCUIDADO 

DISFRUTE ( si, has leído bien) 

Vamos con el primero, el método. Para mí, tener un método estructurado de estudio, fue la clave para superar mi proceso de oposiciones en tan sólo un año. Si tu aún no sabes muy bien por dónde tirar o crees que tu forma de estudio podría mejorar puedes echarle un ojo a mi Curso de Planificación y Técnicas de estudio. https://opocampus.net/cursos-tutorias/curso-planificacion/

El autocuidado. Un proceso de oposiciones es una carrera de larga distancia,  desfondarse en los primeros metros no es una opción, porque no llegaremos nunca a la meta; hay que dosificar las fuerzas y cuidar de la herramienta que te hará llegar hasta el final: cuidar de ti. ¿Cómo? Pues cada persona tenemos necesidades diferentes, pero hay elementos comunes que te harán sentir mejor seguro. 

Cuida tu alimentación, no tener tiempo para cocinar no significa comer mal; tu cuerpo y tu mente necesitan gasolina para poder seguir y cuanto mejor sea ese combustible, mejor responderán. 

Muévete; estudiar al máximo nivel te va a exigir muchas horas sentada en una silla; busca un ratito cada día para moverte: camina hasta la biblioteca, haz algo de ejercicio, yoga, baila en casa… ¡tú eliges la modalidad! Tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán. 

Respira. Hazlo varias veces al día ( al levantarte y al acostarte por ejemplo) de una forma consciente, sin prisa, observando la inhalación y la exhalación con calma. Te ayudará tanto a despertarte y empezar el día, como a dormir mejor. 

Descansa. Haz pequeños descansos en tu jornada de estudio, y tómate tiempo para desayunar, comer o cenar. Y respeta las horas de sueño que necesitas para recargar pilas, racanear horas al sueño no es un buen plan a largo plazo.  

Y… ¡Disfruta! . Igual que planificas como estudiarás el temario, incluye en tu día a día rutinas que te ayuden a que este camino no sea una tortura o, al menos, una actividad que te guste a la semana.

Mantén algo de vida social. Te lo he contado en alguna ocasión, para mi era muy importante tener pequeños espacios con mi gente en los que aparcar la oposición; y preferí que fuesen pequeñas pildoritas cada día: quedaba para desayunar, comer o tomar algo al final de mi jornada de estudio. 

  No te lleves la oposición a casa. Intenta que la vida en casa sea gratificante y un espacio de desconexión. Si no puedes estudiar fuera de casa, diferencia bien los espacios y tiempos de estudio y vida

A mí me funcionó tener claro mi proceso de estudio a nivel global, pero vivirlo como un día cada día, sin pensar más allá de mis objetivos diarios, manteniendo un buen humor y disfrutando del par de horas de vida social. Así fueron pasando los meses, fui dominando el temario, aumentando el rendimiento y viéndome cada día más cerca de mi plaza. Vivir esto con sufrimiento no aporta nada.

Espero que te sirva y… ¡cuídate mucho!

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“El tiempo pasa volando, y sin darnos cuenta ya estamos en septiembre. ¿Sin darnos cuenta? ¿En serio? Este topicazo lo oímos año tras año cuando

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