Gestión del tiempo
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Cómo aumentar el número de horas de estudio diarias al opositar

¿Cómo hacer que las horas delante de los apuntes sean horas de estudio reales y no se nos vaya el santo al cielo cuando estudiamos?.

Aprender a mantener la concentración cuando estás estudiando una oposición, potenciará exponencialmente el resultado obtenido cada día de estudio. Evidentemente, no avanza lo mismo el opositor que estudia 3 horas reales de 8 que está sentado en la mesa, que el que saca 7 horas reales limpias de las mismas 8 horas. ¿Qué los diferencia?: sin ninguna duda, la capacidad para mantenerse concentrados.

Para facilitar la concentración y aumentar el número de horas de estudio te quiero contar 3 trucos que me ayudaron a aumentar las horas eficaces  cada día:

  1. Cronometrar las horas de estudio reales. Esto es: pones el cronómetro cuando te pones a estudiar y, cada interrupción para tomar un café, contestar una llamada, ir al baño, beber agua, para comer o merendar, lo paras. Así sabrás cuantas horas efectivas estudias del total que estás sentada delante de los temas. Puede que te sorprendas de las pocas horas que estudias. Cuando yo vi, que de 10 horas que pasaba en la biblioteca estudiaba 5, me puse las pilas para solucionarlo.
  2. Ponerte un objetivo de horas mínimas que quieres estudiar el día siguiente. Así, me propuse estudiar mientras opositaba, al menos 7 horas, y hasta que no llegara a las 7 no podía dejarlo ese día. Posteriormente me propuse mínimo 8 horas. Y así conseguí aumentar y estudiar al menos esas 8 horas, aunque muchos días hacía más. Y terminaba el día supercontenta, sabiendo que había estudiado el máximo de lo que podía hacer hoy.
  3. Marcarme “miniobjetivos” de tiempo dentro del mismo día. A mí no me servían métodos muy rígidos tipo Pomodoro, yo me marcaba mis propios tiempos hasta el siguiente descanso a modo de motivación. Por ejemplo, cuando me desconcentraba hacía lo siguiente:

  • 1º Parar el cronómetro porque no estoy estudiando, estoy desconcentrada. (Esto te lleva 2 segundos).
  • 2º Me levantaba siempre de la silla. Me ayudaba a tomar conciencia de la diferencia entre estudiar concentrada y simplemente estar sentada delante de los apuntes. (Esto te lleva medio minuto).
  • 3º Hacía todo lo necesario para poder seguir sin interrupciones: baño, agua, tentempié, etc. (Esto te lleva entre 5 y 10 minutos).
  • 4º Me marcaba una hora a la que haría el próximo descanso. Mi manía personal era hacerlo siempre hasta horas en punto y al alza: por ejemplo si son las 17:45 hasta las 19:00. Y hasta esa hora no me podía levantar. (Pensar esto te lleva medio minuto).

Te recomiendo además llevar un registro del número de horas que estudias cada día, al menos hasta que sistemáticamente aumentes y estudies la cantidad de horas que has decidido hacer y esto ya no sea un problema para ti.

 

A mí me motivaba mucho ver mi progresión y cómo aumenté de 5 horas a hacer 8-9 horas de forma sistemática y muchos días incluso más.

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